Para fomentar el hábito lector...
El
fomento de la lectura es una de las preocupaciones de cualquier docente, tanto
en Primaria como en Secundaria. Descubrir la magia de los cuentos a los más
pequeños o conseguir enganchar al placer de un buen libro a los mayores son
tareas complicadas pero muy gratificantes. Te damos algunas ideas sencillas
para que despiertes la afición lectora de tus alumnos y recopilamos diez
recursos online que te ayudarán a conseguirlo a través de las nuevas
tecnologías.
CINCO
CONSEJOS BÁSICOS
1.
Haz una biblioteca de aula. Es una estrategia sencilla y tradicional que
siempre funciona. Pide a cada niño que aporte uno de sus libros favoritos y
organiza un sistema de préstamo y fichas de valoración para que todos puedan
disfrutar de la lectura de forma ordenada. Además de acceder a un gran abanico
de libros, aprenderán a organizarse, responsabilizarse del ejemplar que
escojan, y expresar y compartir su opinión al respecto. 2. Comprueba que
no haya un problema de base. En ocasiones al niño no le gusta la lectura
porque le cuesta leer o no entiende bien lo que lee. Trabaja la habilidad y
comprensión lectora de tus alumnos para descartar que sean las barreras que se
interponen entre ellos y los libros.
3.
Dales varias opciones. Como nos ocurre a los adultos, a los niños no les
gustan todos los libros, ni les interesan todos los temas. Es importante que
dejes que elijan entre los cuentos o libros disponibles aquellos que más les
motiven o les llamen la atención. De este modo irán conociendo sus propios
gustos lectores. Tampoco descartes los cómics, que pueden ser una manera
estupenda de introducir en la lectura.
4.
Dramatiza la lectura. Organizar una lectura en voz alta o una pequeña obra
de teatro son opciones para cambiar el enfoque del libro y convertirlo en una
emoción compartida. Incluso podéis caracterizaros de forma sencilla como los
personajes para darle más verosimilitud a la dramatización. También puedes ser
tú quien les lea un fragmento de un libro o un cuento cada día, de modo que
vayas avanzando en la historia y les enganches a lo que sucede, descubriéndoles
el mundo de aventuras que puede esconderse en un libro.
5.
No la conviertas en una obligación. La lectura tiene que ser una actividad
divertida e interesante, porque solo de ese modo se convertirá en un hábito.
Anima a tus alumnos a leer, a que perseveren en un libro aunque les cueste,
pero no les obligues a leer ni a terminar un libro que no les gusta, porque
conseguirás el efecto contrario al deseado.


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